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Risk & Fraud

Señales de fraude en originación de facturas

En factoring el fraude rara vez es una factura falsa. Es una factura verdadera, de una empresa verdadera, que ya no representa lo que dice.

9 min de lectura ·

Sala de operaciones financieras con analistas frente a pantallas de mercado.

Las operaciones de factoring que terminan en pérdida por fraude comparten un rasgo: en el momento de la aprobación, todo parecía en orden. El cedente existía, el deudor existía, la factura estaba en el SII. El problema no estaba en el documento; estaba en lo que el documento ya no significaba.

Cinco señales que sí se pueden observar

  1. Concentración súbita. Un cedente que en seis meses pasa de facturar a diez clientes a facturar el 80 % a uno solo, nuevo, con RUT reciente. No es fraude por sí mismo, pero es la señal que más veces precede a uno.
  2. Deudor con historia judicial fuera del sistema financiero. Demandas laborales, arbitrajes o querellas que no aparecen en boletines comerciales pero sí en fuentes judiciales públicas. Un deudor puede tener el crédito impecable y estar litigando su propia supervivencia.
  3. Coincidencia de personas entre cedente y deudor. Socios, representantes legales o direcciones que se repiten. Una factura entre partes relacionadas no es ilegal; una factura entre partes relacionadas que se presenta como si no lo fueran es otra cosa.
  4. Ritmo de cesión. Facturas que se ceden el mismo día que se emiten, en montos redondos, con plazos idénticos. Los negocios reales tienen ruido; las estructuras diseñadas para financiarse no.
  5. Cambio de comportamiento de pago del deudor. Un deudor que pagaba a 30 días y ahora paga a 60 no está necesariamente en problemas, pero el cedente que lo sabe y sigue cediendo facturas de ese deudor a un tercero sí está tomando una decisión.

Por qué no se detectan

Porque cada señal vive en una fuente distinta y llega a una persona distinta. El analista de crédito ve el boletín. El abogado ve las causas, si se le pide. El ejecutivo comercial conoce al cedente y no quiere perderlo. Nadie ve las cinco juntas, y menos en los veinte minutos que tarda una aprobación.

Lo que hacemos distinto

Screening automatizado sobre fuentes públicas y propias, ejecutado en cada operación y no solo al abrir la línea. La salida no es un puntaje mudo: es un puntaje con la evidencia adjunta, la fuente y la fecha, para que quien aprueba pueda mirar en dos minutos lo que antes requería un día. Y una regla que suena obvia y casi nadie cumple: si una señal cambia el resultado, queda registrada aunque la operación se apruebe igual.

Lo que sabemos: las cinco señales de arriba son observables con datos disponibles hoy en Chile. Lo que no sabemos de antemano en cada cliente: cuántas de sus pérdidas históricas habrían tenido al menos una señal visible. Ese número se mide en las primeras semanas y define si el proyecto vale la pena. Lo que asumimos: que el cliente conserva sus expedientes históricos con fecha de aprobación. Sin eso no hay línea base.

Sobre el uso de modelos de lenguaje: los usamos para leer fuentes no estructuradas, extraer eventos y resolver identidades con reglas de grounding estrictas. No los usamos para decidir. La decisión sigue siendo un umbral explícito que la empresa puede defender ante un cliente, un auditor o la ley de protección de datos.

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